Muchos, por no decir todos, soñamos con ser emprendedor y tener nuestro propio negocio. Ser económicamente independientes y poder tener el control de nuestras vidas. Pero es el momento de romper la burbuja e ir a la realidad. Al final son solo unos pocos los que lo logran con mucho éxito.

Seguro mientras lees estas líneas comienzas a pensar en todos tus amigos o conocidos que han intentado tener su propio negocio. Pero al cabo de unos meses te enteras que ya cerró o que pasan por momentos complicados. Esto es normal que ocurra, aunque no nos guste admitirlo es así. No por ello debemos pensar que cualquier emprendimiento que iniciemos va a fracasar.

Sin duda cuando un emprendedor empieza su negocio y lo cierra al poco tiempo es porque cometió errores. Alguno tan grave que no le permite recuperarse y se ve obligado a cerrar.  Aunque no lo creas ocurre más frecuente de lo que crees. Es por ello que en JAM Tech hemos querido recopilar los más comunes y así los evites para que puedas ser exitoso con el paso del tiempo.

 

Los errores más comunes de los emprendedores son:

 

1.- No tener un plan de negocio

Este es el error más común que cometen los emprendedores. El plan de negocio es el alma de todo. Aquí debe estar reflejado todo lo que necesitas para arrancar. Presupuesto, planes de marketing, los objetivos y cómo los vas a lograr.

El punto focal es precisamente el cómo. En el papel todo se ve muy bonito: Busco un local, decoro, vendo mis productos. O: Hago mi oficina y ofrezco mis asesorías profesionales. Pero cómo lo vas a lograr. Cómo vas a hacer que tus potenciales clientes te conozcan, sepan de ti, te contraten o compren, es realmente lo importante.

Muchos creen que el plan de negocio es una camisa de fuerzas, pero no es así. Se puede moldear a medida que avanza el negocio, pero lo que no puede suceder es arrancar sin él. Ya allí hay un error muy costoso, porque cuando comiencen los problemas necesitarás una guía y el plan de negocio lo es.

 

2.- No conocer el mercado

Este es otro punto neurálgico. Querer abrir una peluquería, pero no saber secar un cabello, cortar, aplicar un tinte y además no saber qué necesitas, cuáles son las mejores tijeras, los mejores proveedores de materiales no parece ser una buena idea.

Lo mejor que puedes hacer es iniciar tu emprendimiento dentro de un mercado que domines, que sepas cuál es tu nicho de mercado, conseguir los mejores proveedores y saber cómo se maneja el ambiente.

Si sabes de moda y lo que se lleva en tendencias parece una buena idea montar una tienda de ropa juvenil y no una pastelería solo porque los cupcakes es lo que más comen los jóvenes. Aquí debes ser muy sincera contigo misma y encontrar esa área que tú puedas manejar, para decirlo más criollo, que te sientas como pez en el agua.

 

3.- Tener un desconocimiento de temas legales

A menos que seas un abogado, es posible que desconozcas de muchos temas legales. Por ejemplo los permisos que necesitas para abrir un local, para realizar reformas, el tema de patentes y las licencias comerciales. A que arrugaste la cara y admites que no sabes nada de ello. Pues muchos emprendedores tampoco y aquí es muy importante buscar una asesoría y así tener bien claro el panorama para no tener errores.

Todo esto cuesta dinero y lo debes tener a disposición para que puedas iniciar todos los procesos de la conformación de una empresa. No que cuando abras llegue una inspección de una autoridad y no cuentes con los permisos necesarios. Esto puede llevar a tu cierre inmediato y además pagar una multa que puede acabar de una vez con tu negocio.

Aquí también debe incluirse de los temas con impuestos, contabilidad y la seguridad social de tus empleados. Conocer cómo se maneja esto es muy importante. No creas que puedes hacerlo solo, puedes cometer un error muy grave. Busca siempre a un especialista.

 

4.- Querer abarcar demasiado

Otro problema muy típico de los emprendedores es querer ofrecer muchos productos y servicios que hacen gastar muchas energías y dinero. Lo mejor es que comiences con tus servicios básicos y luego vayas agregando facilidades a tus clientes.

Por supuesto es importante conocer cuáles son las necesidades que ellos tienen. Pero cuando estás comenzado es complicado satisfacerlas todas, es algo que puedes hacer con el paso del tiempo.

 

5.- Sobrestimar el plan de marketing

Aunque debe estar en el plan de negocios. El marketing debe estar bien especificado. Con las estrategias a aplicar, los canales de redes sociales, el contenido a publicar, las horas. ¿Contratar un communnity mánager, diseñador?, todo esto debe estar bien planeado, ya que aquí está el éxito de tu negocio.

Todo debe estar enfocado en atraer clientes a tu negocio y que ello se traduzca en ventas. Al final sin dinero no hay éxito. Mantener el flujo de caja es importante. Si crees que tener redes sociales es una pérdida de tiempo estás muy errado. Ahora un negocio que no tenga perfiles en Twitter, Instagram y/o Facebook está condenado al fracaso.

 

6.- No estar dispuesto a cambiar

Si tienes una idea de negocio muy clara, tienes tu plan de negocio, marketing, contrataste a los especialistas y tienes todo cubierto. Pero no terminan de cuajar las ventas, no convences a los clientes, pero no cambias nada es un error. Tienes que afinar las estrategias, cambiar, escuchar al mercado.

 

Previene y no cometas estos errores

No condenes a tu negocio desde el principio. Documéntate, investiga y empápate de todo lo que tenga que ver con tu negocio. Es la mejor forma de que tu emprendimiento no fracase apenas a los meses de abrir. Sé exitoso y no cometas estos errores que son muy típicos, aunque no lo creas.